La Final de Fútbol Mexicana: Un Epicentro de Rivalidad
Una obsesión con tintes de clásico.
LIGA MX
Juan Pablo Avalos Lara
5/21/20263 min read
Quieren vendernos o creer que la final del fútbol mexicano es aburrida o que a nadie le interesa, probablemente es porque tu equipo no está, pero es imposible decir que es irrelevante cuando la van a jugar dos de las instituciones más importantes del país.
Más allá de lo que han sido las finales de América vs. Cruz Azul, no es común en México que dos de los cuatro grandes lleguen a la lucha por el título; por lo tanto, hay un morbo muy fuerte con Pumas y Cruz Azul, porque también se ha creado una rivalidad entre aficiones para decidir quién es más grande.
Todo empieza en aquel Guardianes 2020, cuando Pumas hizo una de las hazañas más grandes en la historia del fútbol mexicano, al remontarle un 4-0 en una semifinal a la Máquina de la Cruz Azul y terminó de enterrar todos los maleficios que tenían los cementeros. Aunque todo se volteó, porque Universidad perdió esa final contra León y, a los cinco meses, el Azul logró levantar la tan ansiada novena después de 23 años de sequía y Pumas hoy sigue sin conseguir nada y ya son 15 años.
A partir de ahí, estos duelos han empezado a crear un morbo, porque ha habido juegos de repechaje, de liguillas, donde han levantado muchísima expectativa y el pique entre aficiones. Hay una obsesión muy fuerte de uno con el otro.
El equipo de Efraín Juárez hizo casi un torneo perfecto, y digo casi, porque de 17 jornadas, sólo perdió un juego, fueron la mejor ofensiva y la segunda mejor defensiva del torneo. El canterano ha devuelto eso a Pumas que se caracteriza como garra y entender la filosofía puma. Nos hace recordar aquellas épocas de Arturo Elías Ayub diciendo que para que un club de fútbol tenga éxito, debe existir una conexión muy fuerte entre directiva, entrenador, afición y eso vimos este torneo con los del Pedregal y lo dejaron muy claro en liguilla.
Cruz Azul hizo un torneo bastante bueno, como ya es normal con este club, llevan mucho tiempo siendo protagonistas y esta liguilla no se encontraron con su verdugo y su camino fue más “cómodo”. Contando liguilla, la Máquina sólo ha perdido dos juegos desde que arrancó el Clausura 2026 el viernes 9 de enero. Aún así, la directiva decidió darle las gracias a Nicolás Larcamón a tres días de empezar los cuartos de final y dejar a Joel Huiqui como interino, razón que hizo que muchos como yo, descartaran por completo a los de la Noria, y miren, cosas del fútbol.
Una final que recibe a los dos mejores de la liguilla y sí, porque Pumas con altas y bajas, supo aprovechar y manejar la ventaja de tener mejor posición en la tabla para ir avanzando de rondas, algo que es totalmente válido para los que dicen que el equipo de Efraín está ahí por suerte. No, la suerte se busca y eso hizo Pumas durante todo el semestre trabajando para quedar líder del torneo.
Los Cementeros con buen fútbol y demostrando a propios y extraños, que con un interino, novato y joven, pueden pelear por un título. Porque recordemos que Joel Huiqui podría salir campeón con apenas siete juegos dirigidos en Primera División, ya contando los dos de la final. Un caso que muy probablemente nunca se ha visto en la historia. Ojo, no hay que dejar a un lado una racha brutal de Cruz Azul en Ciudad Universitaria, son 29 juegos ahí sin conocer la derrota, tomando en cuenta sus juegos cuando era local y de visita. Una racha que si Pumas quiere levantar el título en casa después de 15 años, tiene que cortar. ¿Morbo? Muchísimo. ¿Obsesión? Por supuesto que sí.

